
Allí, llegan a diario decenas de mujeres del distrito y de zonas aledañas para recibir contención psicológica y asesoramiento legal de forma gratuita. Además, participan de diversos talleres como escultura en yeso que dictan los voluntarios de la ONG, que son alrededor de 13.
En la ONG funciona además un hogar de tránsito para aquellas mujeres que necesiten un lugar donde puedan comer, higienizarse y dormir. “Nosotros estamos para ayudar”, enfatiza María Ofelia, encargada del lugar. Luego agrega: “nosotros intentamos ayudar y asesorar para que la mujer que sufre de violencia de género se anime a realizar la denuncia en la comisaria de la mujer, la capacitamos y le decimos donde se tiene que dirigir, cuando hay chicos de por medio pueden ir al juzgado de paz para pedir una restricción. Actualmente tenemos 3 mujeres en tránsito y nuestra idea es ampliar la capacidad de habitaciones para poder contener a más mujeres”.
Luego contó que “empezó el trabajo de la ONG en el 2001 con un local ayudando a las familias, luego el espacio quedó chico y conseguimos la casa para albergar a todas esas mujeres que se acercaban a pedir ayuda”.
